16 Abr 2015
16, 2015

San Glorio, lecciones aprendidas

Es necesario impulsar el desarrollo social y económico en el entorno de San Glorio, pero sin poner en riesgo su biodiversidad.

La sentencia del Tribunal Constitucional -tras un recurso promovido por WWF España, SEO/BirdLife, Gedemol y la Fundación Oso Pardo (FOP)- anulando la Ley que posibilitaba la construcción de la estación de esquí de San Glorio, sumada a las del TSJ de Castilla y León o la del Tribunal Supremo, supone la constatación de que no es posible plantear un proyecto de estas características sin destruir los valores naturales del territorio, y nos obliga a replantearnos un modelo de desarrollo que muchos, desde sus inicios, consideramos inviable.

La Montaña Oriental Leonesa y la Montaña Palentina necesitan un impulso decidido social y económico para superar la difícil situación que están atravesando, con una pérdida continua de población y de servicios, y pueden hacerlo aprovechando su principal recurso: una naturaleza privilegiada. Por esta razón se crearon el Parque Regional de Picos de Europa y el Parque Natural de Fuentes Carrrionas y Fuente Cobre–Montaña Palentina, para proteger la rica biodiversidad de estos territorios y para ser motores del desarrollo socioeconómico de los municipios incluidos. Por la misma razón toda el área se incluyó dentro de la Red Natura 2000, creada para asegurar la conservación del patrimonio natural europeo.

El desarrollo de estas comarcas debería apoyarse, como también han solicitado varias empresas de la zona, en el turismo de naturaleza. En esta línea, ya en el año 2010 las organizaciones mencionadas anteriormente presentamos distintas propuestas (un centro de interpretación y actividades en torno a los cinco grandes ungulados y sus depredadores presentes en el territorio, un spa-centro termolúdico, la adecuación de un humedal y el impulso al Parque Natural como instrumento de desarrollo sostenible), que fueron muy bien recibidas en el territorio, aunque no hubo voluntad para impulsarlas. El hecho es que estas montañas son las únicas en toda la Península Ibérica que albergan los cinco ungulados autóctonos (ciervo, jabalí, corzo, rebeco y cabra montés) y los dos grandes carnívoros terrestres ibéricos, el oso y el lobo; y esto es un importante hecho diferenciador que bien divulgado podría hacer de este territorio destino preferente para los amantes de una naturaleza plena y bien conservada. Un turismo de naturaleza sostenible y bien regulado en torno a los dos parques y a estas y otras especies, además de otras actividades vinculadas al ocio en la naturaleza como por ejemplo un uso razonable de la nieve mediante esquí de fondo, o travesías con esquíes o raquetas, pueden rentabilizar los servicios de alojamiento y restauración que ya existen en estas comarcas.

El turismo de naturaleza tiene que ser uno de los motores del desarrollo sostenible de esta zona, sumado a otros tan importantes como la actividad cinegética, una ganadería apoyada en una comercialización diferenciada, y a otros sectores de actividad que emerjan y que sean compatibles con la conservación de la biodiversidad del territorio.

Es necesario que el turismo de naturaleza sea adecuadamente regulado y suficientemente promocionado, y aquí juegan un papel esencial los dos parques con su normativa y el hecho de ser parte de la Red Natura 2000 europea. Pero los parques necesitan un fuerte impulso desde la Administración autonómica, especialmente el Parque Regional de Picos de Europa, que hasta la fecha ha funcionado más como una reserva de caza que como un Espacio Natural Protegido.

Existen numerosas experiencias, algunas de ellas en la propia Cordillera Cantábrica, en las que la inclusión de un territorio en la Red de Espacios Naturales Protegidos ha supuesto la mejora de las condiciones sociales y económicas de su población, como por ejemplo el Parque Natural de Somiedo, en Asturias. Si allí funcionó, seguro que también puede hacerlo aquí. Solo hace falta voluntad política y un compromiso firme con el territorio, tal como vienen demandando legítimamente sus habitantes al ver que sus pueblos languidecen sin remedio. Animamos a la Junta de Castilla y León a que abandone definitivamente iniciativas como la de la macroestación de esquí de San Glorio, a todas luces insostenible y que ha generado falsas ilusiones y frustración entre la población local, y apueste por los Parques Naturales; desde la FOP apoyaremos todas aquellas iniciativas que contribuyan al desarrollo social y económico de las montañas leonesa y palentina siempre que no pongan en riesgo la conservación de su reconocida y rica biodiversidad.