Proyecto LIFE+ Corredores Oso

El proyecto LIFE+ Corredores de comunicación para la conservación del oso pardo o LIFE+ Corredores Oso se desarrolló a lo largo de tres años (2009-2011) en dos ámbitos de actuación: el corredor interpoblacional y el corredor de Leitariegos.

El oso pardo cantábrico está considerado como “especie prioritaria” y “especie de interés comunitario que requiere una protección estricta” en la Directiva de Hábitats de la Unión Europea (Anexos II y IV). En España está protegido desde 1973 e incluido en la categoría “En Peligro de Extinción” en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas.

En la Cordillera Cantábrica sobreviven unos 200 ejemplares, divididos en dos subpoblaciones casi incomunicadas desde el punto de vista genético. Su área de distribución habitual se aproxima a los 5.000 km2. Hay presencia de osos en Lugo (Galicia), León y Palencia (Castilla y León), Asturias y Cantabria. Esporádicamente pueden detectarse ejemplares lejos de su área habitual.

La subpoblación cantábrica occidental cuenta con unos 160 osos, mientras que la oriental tiene en torno a 30 osos. Ambas subpoblaciones están separadas por un área de aproximadamente 50 km de anchura, el denominado Corredor interpoblacional, al que se dirigen una buena parte de las actuaciones previstas en este proyecto. Este corredor es utilizado de manera esporádica por el oso, localizándose prácticamente todos los años indicios de presencia de la especie en el área.

El corredor interpoblacional se encuentra en un aceptable estado de conservación, poseyendo características adecuadas para que vuelva a ser ocupado de manera estable por el oso pardo. El paso de ejemplares de una subpoblación a otra puede verse dificultado por la existencia de diferentes infraestructuras, entre las que destaca la autopista León-Asturias, construida en la década de los ochenta y que ha reducido drásticamente los pasillos de comunicación. A esta infraestructura cabe sumar la existencia de una línea de ferrocarril convencional, otra en construcción de Alta Velocidad, un embalse y una estación de esquí, por mencionar algunos de los elementos más notables que degradan el medio natural.

La unión de las dos subpoblaciones es fundamental para solucionar la baja variabilidad genética existente.

Por su parte, dentro de la subpoblación occidental, el Corredor de Leitariegos y su entorno acoge a un tercio de las osas reproductoras de la misma, por lo que su importancia como área reproductiva es esencial, y posee algunas de las mejores manchas boscosas del ámbito osero. Sin embargo, se produce un estrechamiento del área de distribución de la población occidental que recomienda acciones que mantengan y mejoren la calidad del hábitat y disminuyan el riesgo de fragmentación.

¿Qué amenaza a la conservación del oso pardo en los corredores?

A pesar del aumento en el número de osos, la población se sigue enfrentando al riesgo de extinción.
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