Cambio climático y biodiversidad

El cambio climático es considerado como el principal reto al que se enfrenta la Humanidad y uno de los problemas más importantes que amenazan a las especies naturales y sus hábitats. Las especies que viven preferentemente en hábitats de montaña, como el oso pardo, están entre las más vulnerables a los posibles efectos. Por ese motivo, la investigación y el seguimiento de indicadores de los efectos del cambio climático sobre la biodiversidad se consideran de vital importancia para conocer el alcance del problema y definir las posibles medidas de mitigación y adaptación.

En colaboración con la Asociación Herpetológica Española (AHE), la FOP desarrolla un programa de seguimiento a largo plazo de las poblaciones de anfibios y reptiles en la Cordillera Cantábrica para determinar su situación, su evolución y los posibles declives o cambios en sus comunidades. Los anfibios y reptiles se hallan sumidos actualmente en un proceso globalizado de pérdida de diversidad debido a factores sinérgicos como el cambio climático, la degradación de su hábitat, las enfermedades emergentes o las especies invasoras.

Además de su interés como indicadores de los efectos del cambio climático, esta línea de investigación sirve de apoyo a los trabajos de mejora y adecuación de hábitats de interés para anfibios que la FOP realiza en algunos de los terrenos que gestiona.