Plantaciones para el oso

La FOP lleva varios años adquiriendo fincas, principalmente pastizales y praderas abandonadas, en el área reproductiva más importante del occidente cantábrico.

La intención de las plantaciones es crear una red de puntos de alimentación estratégicamente situados en las laderas más visitadas por los osos y, especialmente, por las osas con crías. Las fincas se plantan principalmente con cerezos, y en menor medida se plantan también castaños, avellanos, robles, manzanos y perales silvestres. Las cerezas son consumidas por los osos en junio y julio, precisamente cuando en los montes escasean los alimentos de cierto valor energético, y a los osos les gustan tanto que no dudan en comerlas en los cerezos cercanos a los pueblos de montaña.

Las fincas, habitualmente “asilvestradas”, tienen un importante trabajo de preparación para poder llevar a cabo la acción de plantar, muy similar en todos los casos:

Las fincas son primeramente rozadas con el criterio de desbrozar lo estrictamente imprescindible, optando por respetar en lo posible la vegetación existente con dos objetivos: disminuir al máximo la incidencia paisajística de la actuación y facilitar la protección de las plantas de manera natural con la vegetación ya presente. Los desbroces se llevan a cabo siempre de forma manual evitando el uso de maquinaria pesada. En aquellos lugares de mayor presencia ganadera se colocan cierres con alambre liso o aprovechando los muros tradicionales de piedra. Por último, las plantaciones se realizan mediante ahoyado manual, y todas las plantas, de 1-2 savias, llevan protectores individuales, que protegen a la planta frente al pisoteo y mordisqueo del ganado y de los corzos que abundan en estos montes.

Los trabajos de plantación se realizan habitualmente con cooperativas locales, contribuyendo al mantenimiento de empleo local, y con voluntariado.

Las plantaciones que lleva a cabo la FOP han contado con el soporte financiero de Acciona, la Fundación Banco Santander, Gas Natural Fenosa, la Fundación ACS, la Fundación Biodiversidad, el Gobierno de Cantabria y la Unión Europea.