Infraestructuras permeables

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La principal causa de pérdida de biodiversidad biológica en Europa es la fragmentación del medio natural. Las infraestructuras lineales de transporte (carreteras, vías férreas…) provocan un efecto de barrera para las poblaciones animales que residen en sus proximidades.

En el caso particular del oso pardo, las carreteras y las grandes infraestructuras lineales suponen una barrera real al paso de los osos, pero además generan amplias zonas en sus inmediaciones que los osos evitan utilizar o infrautilizan. Los principales efectos de las infraestructuras lineales sobre las poblaciones de oso pardo son pérdida de hábitat, asilamiento poblacional, inaccesibilidad a recursos (alimento, refugio…), lesiones o muerte por colisión con vehículos y habituación a los humanos.

Para reducir este tipo de efectos negativos sobre las poblaciones de oso, es necesario identificar los “puntos negros” de carreteras y vías férreas que dificulten los movimientos de los osos y proponer medidas que mitiguen el efecto barrera y hagan a las infraestructuras de transporte más seguras y más permeables. En esta línea, la FOP trabaja en diversos proyectos evaluando y previniendo los efectos negativos en la población de osos de vías (línea del tren de alta velocidad en la vertiente asturiana del puerto de Pajares) y túneles (Rañadoiro, en Asturias) actualmente en construcción, así como de otras infraestructuras que ya están en funcionamiento, como la vía de ferrocarril León-Gijón o diferentes carreteras.

La FOP trabaja para conseguir infraestructuras más permeables en el marco de convenios de colaboración o contratos con empresas y administraciones.