El cuerpo fue hallado el pasado sábado 14 de julio en una zona de monte del municipio cántabro de Cillorigo de Liébana.

Aparentemente se trata de un adulto y está en avanzado estado de descomposición, según ha informado la Consejería de Medio Rural, Pesca y Alimentación del Gobierno de Cantabria. El cuerpo, que fue hallado por vecinos del municipio, ha sido trasladado al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Villaescusa, dependiente de la misma consejería, en donde se realizará la necropsia de los restos. Así mismo, se remitirán muestras para análisis toxicológicos y genéticos a laboratorios acreditados. La Fiscalía de Medio Ambiente de Cantabria será la encargada de realizar la investigación pertinente.

Casos como este, o como la aparición de osos heridos y oseznos abandonados van a ser cada vez menos excepcionales debido al incremento de la población de osos, que se aproxima a los 350 ejemplares en la Cordillera Cantábrica, por lo que se hace necesario que las administraciones actualicen sus planes de recuperación y se aprueben los protocolos necesarios, entre ellos el protocolo de intervención para poder trabajar con la máxima agilidad y seguridad.

Interior del drenaje de la carretera donde se encontró el cuerpo del oso.