Otros indicios


En los alambres de espino que rodean prados y cultivos, en los árboles donde se restriegan para impregnar su olor y en la vegetación de los encames, los osos suelen dejar sus característicos pelos, ligeramente ondulados y suaves al tacto. Los pelos, además de confirmar la presencia del animal, se utilizan en los estudios genéticos para extraer ADN de sus raíces. Las oseras y los encames suelen localizarse habitualmente en sitios de difícil acceso, a los que no es conveniente ni recomendable intentar acercarse. Los indicios de alimentarse, como las piedras volteadas y los hormigueros escarbados (indicios, por otra parte, similares a los que dejan los jabalíes) o las colmenas destrozadas, también delatan la presencia del oso.