La Fundación Oso Pardo apoya el reforzamiento de la población de osos en el Pirineo
La decisión del Gobierno francés de soltar esta primavera cinco osos pardos -cuatro hembras y un macho- en la vertiente francesa del Pirineo Central es una actuación imprescindible para garantizar el futuro del oso pardo en los Pirineos, ya que la actual población de osos es tan escasa que los expertos consideran unánimemente que no es viable sin el reforzamiento previsto. Por ello, nos felicitamos del apoyo decidido que el Ministerio de Medio Ambiente español viene dando a esta iniciativa.
Desde la Fundación Oso Pardo se quiere solicitar una actitud positiva y una implicación decidida de las Administraciones ambientales de Navarra, Aragón y Catalunya para que, en el ejercicio de sus competencias, pongan en marcha medidas de sensibilización y de concertación con los habitantes de las áreas oseras que faciliten la aceptación social necesaria para garantizar la conservación del oso.
Creemos que es importante que las Administraciones ambientales autonómicas presten una especial atención a los ganaderos de ovino, único colectivo que puede verse verdaderamente afectado por la presencia de los osos, estableciendo los acuerdos necesarios y medidas de apoyo a las explotaciones ganaderas, y continuando con las políticas de prevención y de indemnización de daños. En este sentido, es conveniente poner en conocimiento de la sociedad que el oso pardo es un predador de ovejas, aunque su impacto sobre los rebaños suele ser bastante menor del que habitualmente se divulga, y así, y en el año 2004, los datos oficiales nos dicen que las ovejas muertas con certeza por ataques de osos fueron 197 en ambas vertientes de los Pirineos: 129 en el Pirineo francés, 30 en Navarra, 29 en Catalunya, y solamente 9 en Aragón.
Asimismo, desde la Fundación queremos recordar que en la Cordillera Cantábrica hay entre 105 y 130 osos pardos en libertad, que viven en un medio humanizado, y cohabitan sin mayores problemas con las comunidades rurales. Creemos que si se hacen los esfuerzos necesarios para resolver el conflicto con los ganaderos de ovino -ganadería minoritaria en los montes cantábricos- la buena cohabitación cantábrica entre hombres y osos puede ser perfectamente posible en los Pirineos.
