Qué hacemos
Desde su creación, la FOP ha venido ampliando constantemente tanto el ámbito geográfico de actuación, que en la actualidad abarca la práctica totalidad de la Cordillera Cantábrica, como la envergadura y los contenidos de sus iniciativas y proyectos de conservación. El estudio y la conservación del oso pardo cantábrico conforman el eje sobre el que gira el conjunto de su actividad. Pero dado que esta especie amenazada es una de las más conocidas y queridas a nivel popular de toda la fauna ibérica, y que su presencia es el mejor indicador biológico del buen estado de conservación del territorio que habita, las actuaciones emprendidas por la FOP tienen en la práctica una amplia repercusión conservacionista y social, afectando muy positivamente al conjunto del entorno natural cantábrico.
La filosofía que orienta el trabajo de la FOP se basa en el desarrollo de experiencias de gestión que demuestren la viabilidad de la coexistencia entre las actividades humanas y una población salvaje de osos. Su labor se extiende a campos como la conservación y restauración de hábitats de elevado interés para la especie, el seguimiento de la población osera, el apoyo a la investigación, la persecución del furtivismo o la educación ambiental, todo ello apoyado en la actividad de numerosas patrullas de vigilantes-monitores creadas y formadas por la FOP.
Para el desarrollo de todas estas actividades, la FOP recibe apoyo económico de la Unión Europea a través de los programas LIFE/Naturaleza, LEADER y PRODER; del Ministerio de Medio Ambiente (MIMAM) y de las Administraciones autonómicas de Cantabria, Castilla y León, Asturias y Galicia; y de otras fundaciones, como la Fundación Biodiversidad del MIMAM y la Fundació Territori i Paisatge de Caixa Catalunya. Asímismo, la FOP cuenta con el patrocinio económico y logístico de empresas privadas como Land Rover, Caja Cantabria, Unión Fenosa y Chiruca, comprometidas con la conservación de la naturaleza.

