Retrato del oso pardo cantábrico

Nombres comunes

La denominación común es la de oso pardo.

Osu es su nombre popular en Asturias. En el centro-occidente astur, a los ejemplares jóvenes de hasta aproximadamente el año y medio de edad, periodo durante el cual acompañan a su madre hasta el momento de su independencia, se les denomina esbardos, mientras que en la región oriental cantábrica (Palencia y Cantabria) a estos jóvenes se les llama osicaños o escañetos.

Clasificación taxonómica

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Hembra adulta de oso cantábrico.
Foto: J.M. Reyero

Nombre científico: Ursus arctos

Clase: Mamíferos.

Orden: Carnívoros.

Familia: Úrsidos.

Dimensiones

Longitud (del hocico a la base de la cola): 1,6-2 m. Altura en la cruz: 0,90-1 m.

Peso medio

Machos: 115 kg (pueden superar los 200 kg).

Hembras: 85 kg (pueden superar los 150 kg).

Las crías pesan al nacer unos 350 g, y los esbardos alcanzan los 20-25 kg al cumplir su primer año de vida.

Longevidad

25-30 años (máximos conocidos de 34 años en estado silvestre y 47 en cautividad).

Color

Muy variable de un individuo a otro. Puede oscilar entre el marrón muy oscuro y el dorado claro, pasando por diversas gamas de grises. No obstante, los osos cantábricos muestran en general un patrón de color muy característico: patas negruzcas, cara pardo-amarillenta, flancos grisáceos y cuartos traseros pardo-oscuros. Las crías suelen presentar un collar blanquecino más o menos amplio alrededor del cuello, marca que habitualmente desaparece a partir de la primera muda al año de edad, pero de la que puede quedar algún resto en los adultos. El pelaje se renueva una vez al año, en la época estival.

Visión

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El olfato es el sentido más desarrollado en el oso.
Foto: J.M. Reyero

No muy desarrollada; comparada con otros sentidos, puede considerarse mediocre, aunque tienen capacidad para ver en color y durante la noche. A larga distancia reconocen formas pero no detalles, y detectan mucho mejor animales u objetos en movimiento que inmóviles. En algunas situaciones desfavorables pueden erguirse sobre sus patas traseras para aumentar su campo de visión.

Oído

Muy agudo y desarrollado.

Olfato

Excelente, finísimo y, sin duda, su sentido más desarrollado y el que más les ayuda en su vida cotidiana. Gracias a él pueden detectar a larga distancia muchas de sus fuentes de alimento y también el estado sexual de otros ejemplares durante la época de celo.

Dentadura

Sus potentes mandíbulas están coronadas por 36-38 dientes, entre los que destacan 4 caninos o colmillos, puntiagudos y robustos como los de otros carnívoros. Sin embargo, la presencia de incisivos aptos para cortar hierba y tallos, y de molares amplios y aplanados capaces de triturar alimentos de origen vegetal, demuestra que la dentadura de este carnívoro está perfectamente adaptada a un régimen omnívoro.